lunes, 1 de octubre de 2012

AHÍ LO TENEIS. AHORA...PENSAD.


Cristina Sanz García


Jonathan Hernández.
La reforma tiene muchas decenas de periódicos, pero ni un solo hombre.


Jonathan Hernández nos presenta su obra creada a partir de recortes de periódicos, reflejo del día a día. No es necesario imaginar cómo poder representar la dura realidad que vivimos ante un lienzo en blanco, simplemente ojeando los periódicos podemos sacar una obra con fin social.

En primer lugar los cuatro collages que muestran distintos sentimientos como alegría, dolor, rabia… Eso es el ser humano en su rutina. Vemos como personajes famosos consiguen sus metas, o se derrumban ante sus fracasos, eso también es humano. Y se les pone cara y nombre. En contraposición, el autor muestra a diferentes personajes políticos donde destaca un círculo en blanco, un círculo vacío que puede significar nada pero que también puede significarlo todo, todo como el mundo, todo como nosotros, cada una de las personas que formamos el universo y que como bien refleja el autor estamos en sus manos, porque ellos son los que nos representan, los que cuidan de nosotros. Pero, al parecer no lo están haciendo tan bien como ellos creen. Lo que ellos prometen queda reflejado en un panel donde es muy difícil ver lo que hay escrito. Todo es ambiguo y complicado de entender.

En la otra sala, y separado del resto del mundo estaría España donde nos muestra en un solo marco todo lo que supuestamente envuelve la mala situación de nuestro país en estos momentos. Es entretenido reconocer los personajes que ahí aparecen o los símbolos típicos de España (como algunos dicen y otros no sentimos). Pero es aun más entretenido ver que cohesión existe entre cada recorte de periódico, entre cada personaje que al fin y al cabo son los supuestos culpables de nuestra crítica situación económica.

Lo más preocupante, en mi opinión, son los collages donde se refleja la parte de combates y guerras que en muchas ocasiones suceden a las protestas de los ciudadanos por situaciones tan duras que se viven. Y también me transmite preocupación la fotografía donde podemos intuir la palabra WAR rodeada de disparos en un muro de piedra, debemos pensar que es una fotografía real, de un tiempo pasado pero que a lo mejor puede estar más cerca de lo que pensamos.

Por último, y  pieza clave, es el mismo círculo blanco pero que ahora tapa el rostro de un político más. Porque ninguno es diferente, ni ninguno no va a mirar a su favor y a lo que le convenga. No queremos ponerle cara ni nombre porque nosotros no los tenemos para ellos.

Sin lugar a duda, Jonathan Hernández a creado un composición que nos hace pensar, nos da pie a reflexionar con algo tan simple como unos recortes de periódicos que, si no se hubiesen expuesto no nos hubiésemos detenido en ellos, porque son algo más, algo sin importancia porque solo nos va a traer más preocupación, y que por tanto nos hace debatir sobre nuestra saciedad actual y nuestra economía, sobre nuestros principios.

Es un arte social. Un arte crítico. Un arte reflexivo.

Ahí lo tenéis. Ahora…pensad.

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