martes, 2 de octubre de 2012

El Poder de los recortes Mudos


El Poder de los Recortes mudos

Krishna Soto Moreno

         De nuevo vuelve a Madrid Jonathan Hernández. El artista mexicano ha participado en numerosas exposiciones individuales (Vulnerabilia) y desde sus primeros pasos completó su obra gráfica con la realización de documentales. La imagen es lo que le preocupa. Su obra, que va evolucionando según el contenido, refleja las  preocupaciones de Jonathan Hernández. Lo que no cambia es su mirada crítica, reflexiva e irónica.

            La técnica que utiliza Jonathan Hernández en su actual exposición en La Caja Negra de Madrid no es novedosa con respecto a su obra anterior. Utiliza recortes de periódicos (imagen), adornados con algún matiz artístico, como lo es por ejemplo el color en la imagen (círculos blancos). No se trata de composiciones sencillas, sino de algo mucho más complejo. Son cuadros visualmente críticos.

Al entrar en una de las salas, nos encontramos con un gran cuadro vertical en donde aparecen recortes de figuras de políticos y responsables económicos de diferentes países. El artista ha querido ridiculizar y criticar a esos “responsables” políticos y económicos introduciendo en las fotografías un círculo blanco que indica, a nuestro entender, diferentes formas de manejar el poder o de manipularlo.

Otra composición que capta la atención es uno de grandes dimensiones en las que hay solo recortes de manifestaciones o movilizaciones. No hay palabras. Solo imágenes de movimiento violento realizado por la gente, por lo que da una sensación de caos. Es el poder del poder del pueblo.  Al otro lado hay dos cuadros que, tratan de la misma fotografía desde dos ángulos: una pared. No es una pared vacía sino con marcas e inscripciones que muestran el paso del tiempo. Quizás se trata de mostrar las heridas y marcas que deja a su paso, enseñándonos sus mensajes. Enfrente se encuentra un gran cuadro que imita a un libro abierto. El fondo de la composición es blanco y está lleno de letras claras y pequeñas. Las letras apenas se ven, provocando cansancio visual, lo que nos lleva a abandonar su lectura en una actitud de dejadez. Es el mensaje lo más importante. Simboliza que no se hace demasiado caso a las palabras, que han perdido importancia, pero que están ahí. En una pared próxima se encuentra un conjunto de cuatro cuadros que expresan diversos sentimientos humanos. Esto lo consigue el artista mediante imágenes de expresiones faciales que indican cansancio y vergüenza (arriba a la izquierda), sufrimiento e impotencia (arriba a la derecha), dolor y emoción (abajo a la izquierda), lágrimas, paz y risas (abajo a la derecha). El conjunto de estos cuadros representan al ser humano en su totalidad.

En suma, dejando al margen otras obras, nos encontramos una exposición crítica, “ácida” sobre la situación actual acerca de la crisis económica y política, y de sus consecuencias sociales. La exposición logra transmitir un mensaje claro y crítico que capta la atención del espectador. Vivimos en tiempos de crisis, donde los gobernantes se ven sobrepasados por los problemas existentes y donde los ciudadanos protestan y el artista así lo ha reflejado.

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