El
Poder de los Recortes mudos
Krishna
Soto Moreno
De nuevo vuelve a
Madrid Jonathan Hernández. El artista mexicano ha participado en numerosas exposiciones
individuales (Vulnerabilia) y
desde sus primeros pasos completó su obra gráfica con la realización de
documentales. La imagen es lo que le preocupa. Su obra, que va evolucionando
según el contenido, refleja las preocupaciones
de Jonathan Hernández. Lo que no cambia es su mirada crítica, reflexiva e irónica.
La técnica que utiliza Jonathan Hernández en su actual
exposición en La Caja Negra de Madrid
no es novedosa con respecto a su obra anterior. Utiliza recortes de periódicos (imagen),
adornados con algún matiz artístico, como lo es por ejemplo el color en la
imagen (círculos blancos). No se trata de composiciones sencillas, sino de algo
mucho más complejo. Son cuadros visualmente críticos.
Al
entrar en una de las salas, nos encontramos con un gran cuadro vertical en
donde aparecen recortes de figuras de políticos y responsables económicos de
diferentes países. El artista ha querido ridiculizar y criticar a esos
“responsables” políticos y económicos introduciendo en las fotografías un
círculo blanco que indica, a nuestro entender, diferentes formas de manejar el
poder o de manipularlo.
Otra
composición que capta la atención es uno de grandes dimensiones en las que hay
solo recortes de manifestaciones o movilizaciones. No hay palabras. Solo imágenes
de movimiento violento realizado por la gente, por lo que da una sensación de
caos. Es el poder del poder del pueblo.
Al otro lado hay dos cuadros que, tratan de la misma fotografía desde
dos ángulos: una pared. No es una pared vacía sino con marcas e inscripciones
que muestran el paso del tiempo. Quizás se trata de mostrar las heridas y
marcas que deja a su paso, enseñándonos sus mensajes. Enfrente se encuentra un
gran cuadro que imita a un libro abierto. El fondo de la composición es blanco
y está lleno de letras claras y pequeñas. Las letras apenas se ven, provocando
cansancio visual, lo que nos lleva a abandonar su lectura en una actitud de
dejadez. Es el mensaje lo más importante. Simboliza que no se hace demasiado
caso a las palabras, que han perdido importancia, pero que están ahí. En una
pared próxima se encuentra un conjunto de cuatro cuadros que expresan diversos
sentimientos humanos. Esto lo consigue el artista mediante imágenes de expresiones
faciales que indican cansancio y vergüenza (arriba a la izquierda), sufrimiento
e impotencia (arriba a la derecha), dolor y emoción (abajo a la izquierda),
lágrimas, paz y risas (abajo a la derecha). El conjunto de estos cuadros
representan al ser humano en su totalidad.
En
suma, dejando al margen otras obras, nos encontramos una exposición crítica, “ácida”
sobre la situación actual acerca de la crisis económica y política, y de sus
consecuencias sociales. La exposición logra transmitir un mensaje claro y
crítico que capta la atención del espectador. Vivimos en
tiempos de crisis, donde los gobernantes se ven sobrepasados por los problemas
existentes y donde los ciudadanos protestan y el artista así lo ha reflejado.
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