LUZ. SOMBRA. RESPLANDOR. TINIEBLAS.
Prohibido cantar/no singing (obra didáctica sobre la fundación
de una ciudad paradisíaca), Jordi Colomer. Sala: Abierto x Obras, El Matadero.
Estas cuatro sensaciones son las que inundarían los sentidos de cualquier espectador al
recorrer el laberíntico camino que guía hacia la sala donde Jordi Colomer expone
su obra ``Prohibido Cantar ´´ Tras un
ligero aturdimiento lógico, dado el continuo y raudo cambio de luminosidad del
trayecto, finalizamos en una estancia
grande, oscura y sombría. Esta se encuentra violentamente iluminada por siete
pantallas de video, colocadas en un aparente orden, que poco a poco se irán
desordenando, recolocando y cobrando
sentido en la mente de aquellos que consiguen llegar al trasfondo de la obra.
Con ayuda de fragmentos tomados de la obra ``Ascenso y caída
de la ciudad de Mahagonny´´ de Bertolt Brecht,
que supone una clara fuente de inspiración para el artista, Colomer nos abre las puertas a la maravillosa
ciudad de Eurofarlete, donde la corrupción, la prostitución, el vicio y la
falta de valores dominan a sus habitantes, y el dios al que todos rezan , al
que todos temen, y al que todos necesitan, no es nada más ni nada menos que el
dinero, pues todo está permitido en esta ciudad, excepto las personas que
carecen de él.
Las siete pantallas que nos introducen Eurofarlete, nos
muestran como en un mismo paisaje solitario y triste, donde un viento huracanado
siempre está presente, unos fugitivos empujando una vieja caravana, van a ser
los fundadores de la ciudad, y como personajes completamente vulgares serán los
que la sostengan.
Evidentemente, el proyecto de Eurovegas, del multimillonario
Sheldon Aldeson , ha sido el detonante de esta explosión crítica del artista,
pues teniendo de referencia el fracaso de Gran Scala, en los Monegros, y el
gran ejemplo que Las Vegas ofrece, Colomer ha sentido la necesidad de, si
denunciar no es la palabra, exponer y convencer a los habitantes de Madrid, que
por mucho éxito que este sueño puede parecer que tenga y por mucho dinero que
parezca que traerá, al final todo sucumbirá, ya sea en una ciudad sin moral
alguna, o fracasando estrepitosamente, pues al igual que el trayecto que nos
guía a su obra, todo comenzará en luz y acabará en tinieblas.
Es probable que , artísticamente hablando, la obra de
Colomer no obtenga al instante la la admiración o el halago, pues esta obra
sencilla, es a primera vista eso, sencilla. Pero para ojos pacientes y mentes
despiertas, esta simpleza que muchos condenan,
se convierte en la difícil tarea de averiguar el verdadero sentido de las imágenes,
el complejo trabajo de encontrar el significado de las palabras que acompañan
las imágenes, y el horrible deber de
dejar escapar las emociones que nos trasmite y los pensamientos que con tanta
libertad nos deja expresar. A diferencia de apreciar la belleza, la técnica, incluso la innovación, ¿Es que acaso lo que la
obra de Colomer expresa no es arte? ¿ Dejar
al espectador formular sus propias conclusiones sobre algo aparentemente vacío,
darle la oportunidad de admirar la obra desde sí mismo, reflejando la obra en
sus propias opiniones, convirtiéndose así en el creador de su propia obra de
arte? Vuestra es la decisión de elegir.
Cristina Landaluce
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