Prohibido
cantar/no singing (obra didáctica sobre la fundación de una ciudad paradisíaca),
Jordi Colomer. Sala: Abierto x Obras, El Matadero
¿Por
dónde empezar? Por el principio, claro. Entras a una sala, oscura, fría… hostil…
Y no se oye nada, luego entras a otra sala, esta sí, más diáfana. La luz ciega,
las paredes son blancas y se oyen ruidos de ciudad, parece. Huele a pintura… o
algo así. Luego, otra vez oscuridad y en la sala solamente 7 pantallas
proyectadas. Pero… ¿pero esto es arte? Siete pantallas en las que se proyectan
diferentes imágenes en una sala lúgubre y fría. ¿Eso, de verdad, es arte? Te
esperas cuadros con el olor a pintura, quizá algún apoyo sonoro para meterte en
esos cuadros al oír los sonidos… He de reconocer que es una cosa innovadora, no
lo voy a negar, lo que el artista Jordi Colomer ha hecho. Pero a mí,
personalmente, lo único que me transmitieron esas imágenes era… Nada, bueno sí,
una cosa: perplejidad.
Una
serie de imágenes, divididas en pantallas. En una lo único que aparecen son
mensajes, en las restantes seis se intercalan las imágenes con un breve texto.
En una pantalla una mujer en una caseta, en otra están jugando una timba, un
hombre tocando la guitarra… Cosas de ese tipo. Colomer está exponiendo la
construcción de la ciudad “Eurofarlete” desde la nada. Una ciudad paradisíaca,
aunque no es un paraíso como los que nos imaginamos nosotros, con sus palmeras,
sus aguas claras, su playa y su sol… No. Esto es un lugar en mitad de la nada,
con vegetación más bien pobre, típica del interior peninsular y sin comodidad
alguna. Se asientan allí, donde tiempo atrás se había planteado una ciudad
(ahora sí) entendida como paradisíaca… Y sin embargo se ofrece de todo, pero
sin lujo alguno. El juego, encima de una mesa con plásticos, por ejemplo. Y
para no tener nada prácticamente allí, a la gente se la ve feliz, solo hay que
fijarse en la segunda pantalla, las dos mujeres charlando animadamente en mitad
de la nada, riéndose sentadas en unas sillas, mientras otro toca la guitarra
eléctrica (¿De dónde ha sacado la electricidad para el amplificador?). Esto sí
que me hace reflexionar… Son unos hombres y mujeres que con nada, son
absolutamente felices, o al menos lo parecen. Despreocupados, desocupados y
desinteresados… Eso sí es el paraíso. ¿De qué me sirve vivir en una ciudad
paradisíaca con lujos si no la puedo disfrutar? Claro, que eso depende de los
gustos de cada uno.
En
definitiva, y para ir terminando: Pienso que Jordi Colomer lo que quiere es
hacernos reflexionar sobre los lujos de las sociedades de hoy en día,
claramente innecesarios para vivir, demostrando que con cuatro cosas mal
puestas puedes estar sin pasar grandes males. En cuanto al método de exposición
de esta forma de… “arte” no es mi preferida, desde luego, aunque hay que
reconocer que el cine dicen que es el séptimo arte. Pero ahí ya entran los
gustos personales de cada uno. Lo considero una obra profunda y que sí que te
hace reflexionar
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