LA SOLEDAD SONORA
Paula Mafalda Nieto Vivas
Jordi Colomer. Prohibido cantar / No Singing.
Obra didáctica sobre la fundación de una ciudad paradisíaca.
Sala: Abierto x obras, El Matadero
Al adentrarnos en la exposición realizada por el
artista catalán Jordi Colomer nos encontramos en una sala oscura, vacía y fría,
tan solo atravesada por columnas que proyectan en el suelo y en las paredes
largas sombras originadas por la luz que nos llega de la siguiente estancia. La
curiosidad guía nuestros pasos hacia un pasillo con paredes blancas e intensa
luminosidad, y mientras lo seguimos podemos escuchar ecos de voces provenientes
de una tercera sala. Colomer dota de un valor especial a esta escenografía, que
no esta dispuesta al azar.
Al llegar nos topamos con una nave sumida en la
oscuridad con paredes desconchadas donde se proyectan siete videos que nos
cuentan la historia de la fundación de la ciudad de Eurofarlete, la ciudad
dorada. En ellos se nos presenta un paisaje desértico, árido y pedregoso en el
que se levantan unas pobres estructuras de metal y madera, y por el que pasean
unos personajes solitarios que parecen los únicos habitantes del lugar junto
con el fuerte viento que hace flojear las estructuras. Estos personajes esperan
impacientes la llegada de avalanchas de personas provenientes de todo el mundo
dispuestas a abandonarse a los placeres más banales y a gastar todo lo que
tienen, incluida la moral. Es una historia de engaño, ilusionismo y apariencia,
que quedan reflejados en pequeños fragmentos que podemos leer a lo largo de la
obra: “Todos los que buscan sinceramente se ven defraudados”. Los protagonistas
empiezan el proyecto de Eurofarlete pensado que cambiará sus vidas, pero en
realidad los pilares de esta ciudad son el vacío, la soledad y en definitiva el
dinero. Al principio los personajes ensayan sus números y esperan ansiosos a
las oleadas de masas, pero poco a poco se puede ir palpando la desesperanza y
la desilusión al ver que todo el espectáculo que han montado no les aporta
absolutamente nada. La obra da un cierto tono de ridículo a todo el ambiente
que rodea a la ciudad que es transforma en una parodia del proyecto Gran
Escala, otra ciudad destinada a atraer a miles de personas pero que nunca se
llevo a cabo.
En esta exposición el artista hace una critica a
los valores que tristemente rigen nuestra sociedad, valores que nos convierten
en seres cada vez mas vacíos y menos humanos guiados por la ambición y el
dinero fácil:“Os será más fácil sacarles el oro a los hombres que a los ríos”.
En “Prohibido cantar” Colomer critica toda esa farsa que grandes empresarios
nos pretenden vender como la solución a todos nuestros problemas y la cura a
nuestra soledad y sentimiento de vacío existencial. Así mismo el imperativo
“Prohibido” arrebata o resta cualquier posibilidad de pensamiento propio o
creativo como individuo, de tal forma que al entrar en esta ciudad se nos es
arrebatada la libertad.
Es una obra que da pie a la reflexión, ya que nos
guía por la exposición de una manera que carece de lógica y coherencia, donde
todos los videos se proyectan a la vez y en la que se entremezclan los
diálogos. Es una obra que nos confunde y nos invita a conocer nuevas formas de
hacer arte como son los dispositivos escénicos y las instalaciones de video que
el autor utiliza para transmitirnos su propia visión.
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