miércoles, 26 de septiembre de 2012

Las palabras se las lleva el viento


Iris Gil Ramos

Prohibido cantar/no singing (obra didáctica sobre la fundación de una ciudad paradisíaca), Jordi Colomer. Abierto x Obras, El Matadero.

 

Al entrar en la antigua “nevera” de El Matadero lo que primero llama la atención es la oscuridad y  la falta de mobiliario. Cuando los ojos se acostumbran la atención se centra en siete pantallas en las que el autor nos expone lo ocurrido en Farlete, un pueblo de la Comarca de los Monegros. En la escenografía nada es fortuito o casual, ¿qué mejor lugar para esta obra que una vieja cámara frigorífica? Algo que fue y ya no es o el hecho de pasar por salas oscuras hasta llegar a las pantallas, que nos recuerdan al inicio de algo, lo que comienza de cero, de la oscuridad…

 Se suceden una serie de imágenes en las que no nos queda claro el orden, unos pocos personajes interactúan con un decorado muy sencillo, todo se desarrolla en un espacio desértico, que nos da una sensación de insignificancia donde destaca el aire que mueve los pequeños arbustos y levanta polvo que azota a los personajes que apenas se inmutan. Los personajes levantan unas primarias estructuras de hierros y plásticos mientras que una mujer realiza la labor de taquillera en un cubículo de contrachapados mientras, al fondo, aparece un pastor con un rebaño, lo que nos transmite calma y sobre todo naturalidad, todo lo contrario a lo que se estaría desarrollando en ese mismo lugar si se hubiese llevado a cabo el proyecto, aparecen unos trileros y una mujer-anuncio que baila desnuda, las imágenes se alternan con frases y se hace inaudible lo que comentan los personajes.

Esta escenografía en principio provoca cierto humor disparatado y absurdo a la vez que vulgaridad que nos hace pensar que en ese mundo hay cabida para cualquier cosa. Estamos ansiosos por conseguir dinero al precio que sea. El artista critica a los hombres por someterse al mundo de proyectos fantasma con la única esperanza de enriquecerse a cambio de las miserias del ser humano.

Colomer se inspira en la ciudad de “Mahagonny” de Brecht, fundada por unos delincuentes dedicada a la diversión donde todo es válido con tal de conseguir dinero. La obra nos muestra el lugar donde seria edificada  Eurofarlete, un proyecto dedicado a la construcción de una gran ciudad de diversión y de casinos en la que a día de hoy no se ha construido nada, el autor  nos muestra la problemática entre una idea de proyecto y la realidad y nos invita a reflexionar sobre el verdadero sentido de la felicidad. Hace una crítica a los caros proyectos de ciudades de juego en los que todo el mundo especula y espera enriquecerse pero que nunca llegan a construirse. Es imposible no ver las similitudes con el proyecto Eurovegas con emplazamiento en Madrid, nos lo pintan como una gran fuente de ingresos pero realmente todavía no hemos visto un solo plano.

El artista nos pretende abrir los ojos, ridiculiza la vida urbana, la avaricia y se burla de los proyectos y de la realidad, denuncia que “nos vendan humo” al igual que en la última imagen de la obra en la que solo quedan los restos de lo que fue y desapareció.

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