Daniel Casasola Bel
Jonathan Hernández. La reforma tiene muchas decenas de
periódicos, pero ni un solo
hombre. Galería La Caja
Negra. Madrid.
Tras observar detenidamente los collages de
prensa de la exposición no se puede evitar reflexionar sobre muchas cosas. Se
trata de una exposición efectista, con un fuerte carácter crítico. Las
imágenes, presentadas algunas formando collages de gran formato, crean un
efecto muy fuerte al espectador, están colocadas detenidamente para crear un
determinado efecto en quien las ve, a veces de pena, otras de angustia y
desesperación, otras de reflexión y otras son simplemente irónicas.
En de esta colección de collages, Jonathan nos
intenta transmitir un mensaje: Por medio de la prensa que tan acostumbrados
estamos a ver nos intenta hacer un reflejo de una realidad social alarmante,
una realidad social que no ve en sus políticos la esperanza para salir de esa
situación a la que les ha arrastrado este gran diluvio universal. Y es esa
ineptitud de la clase política y esa frustración popular lo que Jonathan nos
muestra en sus collages llenos de caras conocidas, de dirigentes políticos y de
personajes de actualidad.
Sin embargo no es el único mensaje que, desde
mi punto de vista, intenta transmitir Jonathan en sus collages. En ellos vemos
Famosos futbolistas y personajes de la actualidad, así como en uno de sus
collages vemos deportistas, toreros y hasta al rey. Se trata de un collage
donde analiza muy acertadamente la realidad social del país, resaltando sus
frustraciones y las quejas de algunos sectores de la población (véase las
manifestaciones republicanas contra el rey o los antitaurinos), resaltando
también un enorme descontento por la clase política (donde vemos reflejadas las
caras de algunos políticos corruptos, del actual presidente, de la, ya
retirada, Esperanza Aguirre o del ministro de economía, quizá algunos de los
políticos más relevantes de la actualidad española). Pero también en el collage
vemos deportistas y personajes públicos de diversa índole. Con esto, Jonathan
Hernández nos desenmascara uno de los problemas más importantes de nuestra
sociedad: “el pan y circo” de la actualidad, la facilidad con la que olvidamos
los problemas y nos dejamos engañar con éxitos deportivos que generan extraños
y paradójicos impulsos nacionales que nos hacen pensar que somos grandes e
importantes por vencer en dos o tres deportes aislados que poco tienen que ver
con la dramática situación económica del país, somos asombrosamente manejables
y ese es nuestro mayor defecto.
Así mismo algunos collages son simples fotos en
las que el autor ironiza con los políticos actuales, pues mediante bolas
blancas les hace parecer adivinos, superhéroes o payasos.
Sin embargo, pese a tener un importante mensaje
que transmitir (aunque bastante sesgado), la calidad artística se resume a la
aglutinación y ordenación lógica de fotografías recortadas de periódicos y
revistas, lo cual le quita bastante mérito a la obra y plantea el debate de
considerar realmente a un collage de fotos recortadas obra de arte.
Pese a todo, la exposición responde al grito de una sociedad en SOS, al
grito de una sociedad que se ve navegando sin rumbo, sin esperanza de que un día cese la lluvia y en el
mundo vuelva a salir el sol.
No hay comentarios:
Publicar un comentario