¿La
ciudad de la alegría?
Laura Hontoria Roda
“Prohibido Cantar”/"No singing". Jordi Colomer. Abierto x obras. Matadero Madrid.
Durante tres meses tenemos la oportunidad de ver la
exposición de Jordi Colomer en el antiguo matadero de Madrid. En esta
exposición Jordi Colomer nos presenta la
fundación de una ciudad paradisíaca donde todo es movido por el dinero.
A modo de las ciudades paradisíacas como el proyecto Gran
Escala, una ciudad de casinos y hoteles que nunca llegó a realizarse o la
famosa Mahagonny de Bertolt Brecht donde unos forajidos forman su propia
ciudad, Colomer nos presenta mediante siete vídeos breves, todos al unísono y
sin orden aparente, la fundación de Eurofarlete, una ciudad construida en medio
del campo, en este caso en los mismo solares donde se tenía prevista la
construcción del proyecto Gran Escala, donde holgazanes y trileros se dedican a
exprimir y timar a la gente.
El decorado se basa en una caseta y varias mesas de madera
que simulan ser mesas de juego y un pequeño escenario de mala calidad. El
sonido constante del rugir del viento evita escuchar claramente los breves diálogos
de los personajes. Estos personajes son estrafalarios, parecen pertenecer a una
feria de gitanos que mediante juegos de magia, que muestran cuan fácil es hacer
desaparecer el dinero, mujeres dedicadas
a la vida de la calle y holgazanes nos
muestra ante nuestros ojos una ciudad de depravación y decadencia que acaba en
la miseria y el abandono.
Mientras se suceden los vídeos Jordi Colomer intercala
pequeños textos como: “el dinero solo no nos hace sensuales” o “¡os resultara
más fácil sacarles el oro a los hombres que a los ríos!”, que comentan la
acción y que pretenden moralizar al espectador sobre este tipo de ciudades en
las que cuanto más tienes más vales, y donde puedes comprarlo todo con dinero,
desde la comida o una habitación hasta el amor.
La crítica a este tipo de ciudades es clara y concisa, y nos
hace plantearnos si de verdad queremos que este tipo de “ciudades de oro”
formen parte de nuestras vidas y de nuestro entornos, muchas de ellas han sido
simplemente un proyecto y no han pasado del papel, pero otras se han cimentado
o van a cimentarse y se nos plantea la duda de si son mayores los pros o los
contras, sí, se mueve dinero, pero ¿a qué precio?, verdaderamente este tipo de
ciudades nos beneficia cuando somos un tipo de sociedad que gasta más de lo que
tiene, que se deja estafar e incluso le gusta timar a los demás. ¿Estamos
esperando que este tipo de ciudad nos salve de nuestros problemas económicos?
Jordi Colomer nos muestra en su obra que: “Todas las grandes empresas tienen
sus crisis”.
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