martes, 25 de septiembre de 2012

Soledades, galerías y otros Problemas.


Andrea Sanz Sáez.

Prohibido cantar / No singing (Obra didáctica sobre la fundación de una ciudad paradisíaca).
Abierto x obras. Matadero.

Cuando acudimos a ver arte contemporáneo debemos dejar los prejuicios en casa, metidos en un cajón bajo llave. Al principio puede resultar estúpido, una pérdida de tiempo, tan tremendamente sencillo de realizar que no puede ser considerado 'arte'. Y, ¿no es cierto que muchos artistas en vida fueron unos incomprendidos?, su arte no era reconocido; ahora vemos a los espectadores de entonces como unos facinerosos, y a los artistas no considerados, como genios; equivoquémonos, o no, pero  no cometamos el error de nuestros antepasados. Por suerte, parece que vamos por el buen camino.

Entrando en materia. Ya en la galeria, oscura, únicamente iluminada por la obra misma, sorprende las dimensiones de la sala para lo que en realidad ocupan las siete pantallas (similar a lo que se ve reflejado: "mucho espacio y poca cosa"); donde, de forma simultánea en estas siete pantallas, aparece ante nuestros ojos la ciudad de Eurofarlete. Ciudad inspirada en la de Bertolt Brecht, Mahagonny; o si nos trasladamos a la realidad, el fracasado proyecto de Gran Escala o el actual Eurovegas en Madrid. Lo que quiere decir, que Jordi Colomer con 'Prohibido cantar / No singing' está criticando o aludiendo un motivo presente.

También insinúa de manera clara y explícita, a través de los carteles que nos muestra una mujer semidesnuda en una de las pantallas, ciertos valores de los que éstas "ciudades paradisíacas" pecan;  la mentira, el sometimiento, el engaño, la represión, el poder, la desmesura, deshumanización al fin y al cabo. El más importante de todos ellos, es el que da título a la obra: prohibido cantar; la falta de libertad y de expresión es inminente en todos los personajes, ninguno muestra lo que realmente quiere o desea.

Por haber visto poco y saber aún menos, al salir de El Matadero se respiraba frustración. Frustración, no sólo porque la obra de Colomer resultase compleja o enrevesada, sino porque es lo que los actores nos querían transmitir en determinados fotogramas; el ejemplo más nítido: "Todas las empresas tienen sus crisis", y es que nuestros individuos, a pesar de ser los villanos en éste caso, tienen sus sueños, sus esperanzas y sus sentimientos. ¿Sería ésto lo que esperaba Jordi de nosotros? ¿O simplemente quería una respuesta por nuestra parte?

Eso seguro. Después de ver 'Prohibido cantar' no sales de la sombría sala como si tal cosa; el fuerte viento de la ciudad de Eurofarlete sigue en primer plano, y con él, los cutres escenarios y disparatados personajes. Personajes que nos recuerdan a los de Mihura y su teatro absurdo, personajes fuera de lugar y de contexto, personajes que se buscan, a pesar de ser conscientes de la farsa y no encontrar lo esperado.

Engañados por la ilusión y otros hombres (hombres maleantes y maliciosos), acudimos en persecución de los sueños, creyendo, ignorantes, que el dinero podrá comprarlos. Y, a partir de ésta sandez, lo que se financia son los sueños de éstos maleantes y maliciosos, pues es cierto que "os resultará más fácil sacarles el oro a los hombres que a los ríos".

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