Concepción Balmaseda Gómez-Cabrero
Jonathan Hernández. La
reforma tiene muchas decenas de periódicos, pero ni un solo hombre. Galería
La Caja Negra. Madrid.
Resulta verdaderamente complicado, a estas alturas,
sorprender con un colaje. Se considera que fue Picasso quien lo inventó en
1912, con su cuadro Naturaleza muerta con
silla de rejilla, aunque, también en este campo existe la pugna con Braque
que cuenta asimismo con méritos suficientes para ser considerado el precursor.
Sea quien fuera, inmediatamente tuvo seguidores y en seguida, papeles
coloreados, etiquetas comerciales, trozos de periódicos, materiales ajenos, y
otras piezas sueltas se unían en un montaje plástico y revelador. El colaje ha
sido usado en el cubismo, por supuesto, y también en el dadaísmo, futurismo,
surrealismo, … en todas las vanguardias históricas de principios del siglo XX.
Por eso no es fácil crear algo nuevo a partir del colaje. Jonathan Hernández
nos ofrece, en La Caja Negra, su
particular forma de utilizar esta técnica, además de otros trabajos puramente
como fotógrafo.
Tanto en los colajes, en los que se nutre de
fotografías de agencias internacionales de prensa, como en su obra de la que es
autor exclusivo, existe una clara intención de denuncia. Esta denuncia se ve
mejor si contemplamos la obra en su conjunto, más que pieza a pieza.
Si empezamos en la sala donde se encuentra la
recepción, vemos seis fotografías suyas, tomadas en un jardín de Budapest, que
resultan un tanto desconcertantes. Son esculturas de personajes del antiguo
régimen que están a la espera de que se encuentre una localización para ellas.
Existe un ánimo de mantenerlas vivas, algunas están restauradas,… Jonathan
Hernández no puede resistirse a la tentación de hacer una fotografía de la
escena.
Otras veces la denuncia se expresa de forma irónica,
como en las fotografías de personajes de la vida política en las que se incluye
una esfera blanca (la idea redonda y brillante) en el lugar adecuado para
producir el efecto buscado.
Pero donde más se nota la expresividad de Jonathan
Hernández es en sus colajes murales. En ellos se ve una colección de gestos, de
gritos, de actitudes, de coincidencias. Son testimonios de emociones
recopilados pacientemente y luego ensamblados para crear un resultado capaz de
impactar. Hay escenas de alegría, pero la mayor parte esconden una tragedia.
Ojos sin visión, bien porque han sido vendados o bien porque se ocultan tras
las manos por la preocupación o la desesperación, conmueven a quien contempla
este trabajo. Son testimonios de momentos de una gran intensidad emocional que
persiguen a Jonathan como una obsesión.
En otro colaje vemos escenas de disturbios en Grecia,
presentadas de forma coral, donde volvemos a ver al artista comprometido.
El mejor
gobierno es el que no gobierna, aparece
en su mural que representa un libro abierto, y el hombre tiene que estar preparado para este momento.
Su libro You
Are Under Arrest , es una recopilación de fotografías tomada de la prensa
internacional, que simplemente nos muestran los segundos de angustia del
momento del arresto. El poder sobre las personas. No hay colaje, no hay nada
más que el ánimo de desvelar una realidad reuniendo piezas sueltas y que juntas
cobran la fuerza de una obra artística.
Así es el resultado de la contemplación de la obra
expuesta en La Caja Negra.
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