sábado, 29 de septiembre de 2012

ATLAS ESTÁ CANSADO


ATLAS ESTÁ CANSADO

La reforma tiene muchas decenas de periódicos, pero ni un solo hombre.

 Galería La Caja Negra. Jonathan Hernández        

Con el primer vistazo por las salas de la exposición, puedes calar el trasfondo de una crítica política que, por más obvia que resulte, se antoja brillantemente ejecutada.

Los primeros cuatro collages desprenden ese halo que te atrapa, que te hace mirar algo minuciosamente y preguntarte el porqué. Cada obra sigue su propio patrón alrededor de un tema, en una aparecen personas tapándose los ojos, en otra gritando, en otra llorando, y en la última, todos los personajes están con los ojos vendados. El autor fusiona fotografías de personas de diferente raza, cultura, posición económica o profesión; de personajes públicos e indigentes anónimos, de buenas y malas personas, pero con la misma expresión corporal. Las emociones y los sentimientos no entienden de diferencias, son universales. El gran logro de este artista mejicano, ha sido mostrar el lado humano y frágil del poder a través de sus recortes de periódicos. Nos hace reflexionar y darnos cuenta de lo cerca que estamos, de lo mucho que nos parecemos, de lo poco que eso parece importar.

Jonathan Hernández combina el retrato con fotografía ambiental para sus representaciones sobre la guerra, la política, los medios de comunicación, la crisis económica mundial, y, en definitiva, el poder.

 Dos cuadros nos recuerdan lo aterrador de la guerra mostrándonos la palabra “WAR” inscrita en una pared acribillada por las balas. Otro, nos recuerda las contiendas que vemos cada día en los telediarios entre pueblo y estado. Finalmente alcanzamos el gran collage central. Un mapa conceptual cuyas líneas unen aspectos decadentes de nuestra sociedad. España está representada con sus miserias: los toros como símbolo de disputa, el dinero como corrupción asociada a los políticos y poderosos (con Urdangarín como ejemplo de su vigencia), el tabaco como el cáncer de nuestra nación, el bingo como reclamo de lo fácil, un barco hundido como nuestros valores, un túnel sin salida y lo que más me fascinó, un hombre, haciendo un esfuerzo sobrehumano por soportar el peso de una enorme piedra, se debate entre hacer un último esfuerzo o dejarse morir.

En las últimas obras se exhiben recortes de diferentes políticos con un círculo blanco situado en un lugar deliberadamente escogido: un vacío que parece representar el mundo. Unos lo sostienen (poder), otros lo llevan en la boca (intolerancia), otros se tapan la nariz con él (mentira)…Henry David Thoreau, autor en el que se ha inspirado J. Hernández, dijo una vez: “El gobierno mismo, que sólo es el medio escogido por el pueblo para ejecutar su voluntad, está igualmente sujeto a sufrir abusos y corrupción antes de que el pueblo llegue a actuar a través de él”.

Rostros cansados, dirigentes cuya expresión refleja su impotencia para hacer frente a una empresa que los (nos) sobrepasa, imágenes de resignación, desánimo y, finalmente, de abandono. La extenuación de Atlas, con nuestro mundo sobre sus hombros, a punto de dejarlo caer.

                                                                                          Tamara Villabrille Vila

No hay comentarios:

Publicar un comentario